Cuando Mi Billetera Llegó a Cero

La Última Captura
Escribí esto a las 2:47 AM, en el loft de Brooklyn iluminado solo por mi monitor. OPUL cayó a $0.038917 — bajó un 52,55 % desde su pico. El gráfico no se movió; respiraba. El volumen de operaciones se disparó como un latido, pero ya nadie compraba.
El Número Que No Mentía
$0.044734 volvió — en capturas 1, 2 y 4 — como si el mercado estuviera atrapado en un guión fantasma. No era precio roto; era ficción diseñada. La verdadera riqueza no estaba en mi billetera — estaba en lo que me negué a vender.
Confianza Más Allá del Libro Mayor
Solía pensar que los algoritmos eran neutrales. No lo son. Espejan nuestro miedo a la pérdida como si la liquidez fuera un lenguaje solo las máquinas entienden.
Cadena de Almas
Los datos en cadena no le importa si eres rico o pobre — le importa si aún escuchas.
La Recuperación Silenciosa
OPUL no murió porque falló. Murió porque dejamos de hacer preguntas. Optimizamos para ganancia, no para significado. Reconstruyo confianza — no con más operaciones — sino compartiendo código como poesía.
La blockchain no necesita más usuarios. Necesita más almas que recuerden cómo sentir cuando el mercado respira.

